Buenas tardes. Me llamo Zulema Ortiz
Estoy en la cárcel, en la unidad penitenciaria de mujeres 50 de mar del plata. Quería saber si como me han dicho, Ud. responde las cartas que le envían los presos, no se si solo de hombres, o también de mujeres. En todo caso le cuento un poco porque me gustaría que me responda para poder aliviar mi pena aunque sea leyendo las cartas que Ud. me podría enviar.
La pura verdad es que estoy muy sola, como casi todas las que estamos aquí en esta cárcel, y entonces si Ud nos escribiera sería fantástico. No puedo contar con mi familia, y mis dos únicas amigas vinieron a visitarme los 3 primeros meses, pero después desaparecieron hasta el día de hoy. Estoy en el taller educativo de cerámica, más como una distracción que por placer, pero si no estuviera ocupada en algo, ya me hubiese matado. Eso me ayuda bastante, pero me falta el contacto con el exterior, con afuera. ¿Ud. cree que me podría responder si yo le enviase algunas cartas contándole mi pena, mas que nada como para desahogarme? Y también si pudiese intervenir para que nos den mejor comida y nos traten menos brutalmente, porque la verdad es que no somos animales, claro que estamos presas porque hicimos cosas malas, pero la estamos pagando. ¿o no?. Bueno señor Pródigo, me pasó su nombre y su dirección de correo una celadora, que es la única que nos trata bien y se preocupa por nosotras, dentro de lo que puede claro. Espero que me pueda responder para seguir como se pueda con esta forma de conocernos. Hoy es 4 de agosto del año 1999. Espero que la reciba pronto, para contestarme también pronto.
Hasta la próxima y que Dios lo bendiga.